Un modelo matemático predice capturas de calamar

Científicos del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA UIB-CSIC) y del Instituto Español de Oceanografía (IEO) han podido determinar por primera vez las capturas de la flota recreativa de calamar de potera (Loligo vulgaris) a lo largo de todo un año, gracias a un modelo matemático. Con él se pone de manifiesto la necesidad de determinar sistemáticamente cada año, no sólo las capturas comerciales sino también las recreativas, ya que mientras que las primeras son de declaración obligatoria, disponer de datos de las capturas de las flotas recreativas es difícil y, por tanto, poco frecuente.

Las capturas por salida de pesca y el número de salidas al mar (esfuerzo pesquero son variables fundamentales en los modelos matemáticos que se utilizan para adoptar medidas de gestión pesquera. Estos modelos matemáticos tienen como objetivo final garantizar el futuro de la pesca en general y, en este caso, asegurando el futuro de una actividad con un valor social, cultural y gastronómico, como es la pesca recreativa del calamar de potera en las Islas Baleares.

En el caso de la pesca comercial, los datos de capturas y esfuerzo pequero se obtienen, por ejemplo, mediante los registros de venta en las lonjas o gracias a las cajas azules (sistemas de seguimiento automático de los barcos pesqueros). Sin embargo, para prácticamente ninguna flota de recreo se realiza seguimiento alguno ni de sus capturas ni mucho menos de sus patrones espacio-temporales de esfuerzo pesquero. Es decir, para muchas flotas recreativas no sabemos ni cuánto, ni dónde ni cuándo se pesca, a pesar de que solo gracias a esta información se puede garantizar el futuro de cualquier tipo de pesca.

Este estudio propone una nueva metodología para estimar y combinar datos de capturas por salida de pesca y esfuerzo pesquero. Para las capturas se realizaron numerosas pescas controladas, en las que se pudo contar con la colaboración de muchos pescadores recreativos. Gracias a ello, se identificaron las variables ambientales que afectan al éxito de una salida de pesca de calamar, que van desde la temperatura, el viento o la fase lunar. Por otro lado, se completaron numerosos recorridos a lo largo y ancho de la bahía de Palma para determinar donde se concentran las barcas que se dedican a la pesca recreativa del calamar. Finalmente, gracias también a la colaboración de todo el sector recreativo, se completaron numerosas encuestas.

Al combinar todos estos datos en un modelo numérico se determinó que, durante el año 2010, la flota recreativa que opera en la bahía de Palma capturó un total de 20,6 toneladas de calamar de potera, lo que supondría una tercera parte de las capturas realizadas por la flota comercial de toda Mallorca.

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