
La primera regata preliminar de la 38ª Louis Vuitton America’s Cup, celebrada en Cagliari (Cerdeña) del 21 al 24 de mayo, concluyó con la victoria absoluta de Luna Rossa 2. El equipo italiano confirmó su condición de favorito al imponerse en la final de match race a Emirates Team New Zealand 1. Además, la formación femenina y juvenil de Luna Rossa protagonizó una de las grandes sorpresas del evento al finalizar tercera, por delante del experimentado equipo neozelandés.
Esta primera cita del “Camino a Nápoles”, disputada con embarcaciones AC40 idénticas, reunió a ocho equipos y destacó por su enorme igualdad, con cinco ganadores distintos en las regatas de flota. La competición puso de manifiesto la importancia de la precisión, la ejecución y la consistencia en un formato donde cualquier error se paga caro.
Las ocho embarcaciones que competieron en Cerdeña fueron: Emirates Team New Zealand, Luna Rossa y GB1, que presentaron dos embarcaciones cada uno; Tudor Team Alinghi y La Roche-Posay Racing Team que compitieron con sendas embarcaciones, mientras que los desafiantes que se unieron más tarde, Team Australia y America Racing Challenger Team USA, no participaron en esta primera regata preliminar.


Equipo a equipo
Analicemos la actuación de los ocho equipos en orden de la clasificación final:
Luna Rossa 2 mostró su mejor versión en los momentos decisivos. Con Peter Burling y Ruggero Tita al mando, logró clasificarse para la final gracias a una actuación sólida en la última jornada y remató el trabajo con una impecable victoria frente a Emirates Team New Zealand. Por su parte, los neozelandeses demostraron una gran velocidad y regularidad durante todo el evento, aunque un error estratégico en la final les impidió luchar por el triunfo.
El gran protagonista emergente fue Luna Rossa 1 Women & Youth. Tras liderar buena parte de la competición y ganar la primera regata, el equipo italiano mostró una madurez táctica sorprendente. Sin embargo, varias penalizaciones en la jornada final frustraron sus opciones de acceder a la final, aunque su tercer puesto confirmó su enorme potencial de cara a Nápoles.
La Roche-Posay Racing Team también dejó buenas sensaciones. El conjunto francés, liderado por Quentin Delapierre y el español Diego Botín, fue de menos a más y terminó mostrando un rendimiento prometedor. Del mismo modo, el equipo juvenil y femenino de Emirates Team New Zealand 2 evidenció una progresión constante y se consolidó como una de las formaciones con mayor proyección.
Entre los jóvenes británicos, Athena Pathway alternó momentos de dificultad con destellos de gran nivel, incluyendo una victoria de regata que confirmó su capacidad para competir al máximo nivel. Mientras tanto, Tudor Team Alinghi continuó su proceso de crecimiento y mejoró notablemente durante la competición pese a los problemas técnicos y de adaptación iniciales.
La nota más amarga fue para GB1. Considerado uno de los favoritos, el equipo británico vio condicionada su participación por diversos problemas mecánicos que le impidieron mostrar todo su potencial. Aun así, cerró la regata con una contundente victoria parcial que confirmó que será uno de los principales candidatos al triunfo en la próxima cita de Nápoles.
En conjunto, Cagliari ofreció un espectáculo de gran nivel competitivo y dejó abierta una apasionante lucha de cara a la segunda regata preliminar, que se disputará en Nápoles a finales de septiembre.














