El IEO evalúa el tamaño de caballas y jureles

Investigadores de los Centros Oceanográficos de Vigo, Santander, Coruña, Baleares, Málaga, Madrid y Cádiz del Instituto Español de Oceanografía (IEO) están llevando a cabo dos campañas oceanográficas durante marzo-abril para recopilar la información que permitirá estimar la biomasa de las poblaciones de caballa y jurel en el Atlántico norte. Estas campañas son parte de una iniciativa coordinada internacionalmente con la mayoría de los países de la fachada atlántica europea para llevar a cabo el que supone uno de los mayores esfuerzos de muestreo en la evaluación de recursos pesqueros en Europa.

Cada tres años, la mayoría de los países de la fachada atlántica europea lleva a cabo el que sin duda es el esfuerzo de muestreo más intenso y coordinado de campañas oceanográficas para la evaluación de los recursos pesqueros. Se trata de las campañas para la estimación, por el método de producción de huevos, del tamaño de las poblaciones de caballa y jurel.

Ambas especies tienen en común su amplia distribución, que abarca las costas atlánticas de todos los países de Europa, y una dinámica de migraciones tan amplia como compleja. Por ello, la evaluación de estos recursos se lleva a cabo de forma coordinada entre todos los países implicados.

Estas campañas, de carácter trienal, estiman la biomasa de caballa y jurel a través del método de producción de huevos. Esta metodología implica la estimación de la producción total de huevos de estas especies, a través de un muestreo intenso en todo el Atlántico Nororiental durante su período de puesta. La producción total de huevos está relacionada con la biomasa del stock reproductor permitiendo así obtener una estima del tamaño de la población.

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Estas campañas, un total del 20, están coordinadas internacionalmente y comenzaron en enero, teniendo previsto finalizar en el mes de agosto. El Instituto Español de Oceanografía participa en esta iniciativa internacional con las campañas Careva y Jureva, que están teniendo lugar entre los meses de marzo y abril. Ambas campañas comparten igual diseño de muestreo y cobertura espacial, y se desarrollarán desde la parte sur del golfo de Vizcaya, desde el 46oN, al norte de la desembocadura del Garona, y la frontera entre España y Portugal, en la desembocadura del Miño. En un total de 137 estaciones se realizarán arrastres en oblicuo desde una profundidad máxima de 200 m hasta la superficie con una red especial para la captura de huevos de esas especies.

Además, en cada estación se recogerá información oceanográfica que permitirá caracterizar la columna de agua (en especial: temperatura, salinidad o concentración de oxígeno), imprescindible para conocer las condiciones y tiempo de desarrollo embrionario de esos huevos. Complementariamente se llevarán a cabo arrastres pelágicos para determinar los parámetros reproductivos de las hembras que permitirán estimar la biomasa total de adultos.

Las campañas se llevarán a cabo a bordo del buque de la Secretaría General de Pesca Vizconde de Eza y participará un equipo multidisciplinar del IEO compuesto por 12 personas, liderado por los investigadores Isabel Riveiro y Pablo Carrera, ambos del Centro Oceanográfico de Vigo. La primera de ellas, Careva, se inició el pasado lunes 7 de marzo en Santander y tiene previsto finalizar el día 1 de abril en Vigo, puerto del que partirá la segunda de ellas, Jureva, el próximo 9 de abril, finalizando en el mismo puerto el día 1 de mayo.

La campaña Pelacus

Desde el pasado 12 de marzo, se lleva a cabo también la campaña Pelacus 0316, que se coordina con las campañas CAREVA-JUREVA y que prospectará la plataforma continental desde la frontera con Portugal a la frontera con Francia

Pelacus se realiza a bordo del buque oceanográfico Miguel Oliver, también de la Secretaría General de Pesca, y finalizará el 16 de abril en el puerto de Santander.

Su objetivo es el estudio integrado y multidisciplinar del ecosistema pelágico, desde la composición y estructura de tamaños del plancton, que constituye la base de este ecosistema, hasta la distribución y abundancia de peces pelágicos, como sardina o anchoa, y de sus depredadores, incluyendo mamíferos y aves marinas.

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