
El International Multihull Show de La Grande-Motte (Francia), considerado el mayor evento mundial dedicado exclusivamente a catamaranes y trimaranes, contó también con la participación de cinco puertos deportivos reunidos bajo la marca Multihull Friendly Marinas –Port Masnou, Port Ginesta, Club Nàutic Estartit y Marina El Odiel, en España, y Port de Plaisance de La Rochelle, en Francia– que aprovecharon ese escaparate para proyectar una propuesta que suma infraestructura, entorno y vocación: la de convertir el litoral mediterráneo en el destino natural de los navegantes de multicasco que cruzan el Mare Nostrum.

Jorge Bonal, Capitán del Port Masnou, fue uno de los representantes de la red de marinas, en un evento donde los armadores de catamaranes toman decisiones sobre sus próximos destinos y puertos base. Los representantes del Masnou mantuvieron encuentros con navegantes, profesionales del sector y referentes de la industria náutica francesa y mediterránea para posicionar a Port Masnou —y a la red en su conjunto— como una alternativa de primer nivel para los multicascos que navegan entre Francia y España.
Port Masnou, ubicado al norte de Barcelona, es en ese contexto mucho más que una escala logística. Con 1.058 amarres de hasta 22 metros, un astillero de servicio completo y una oferta gastronómica y cultural que incluye la comarca del Maresme y la ruta vinícola de Alella, el puerto reúne condiciones que los navegantes de largo recorrido valoran cada vez más. La proximidad a Barcelona, sin los costes ni la congestión del puerto urbano, lo convierte en un punto de entrada estratégico para quienes llegan navegando desde el golfo de León.















